En las faldas de la sierra de Aizkorri se encuentran pequeños valles verdes y frescos donde pastan los animales y reina la tranquilidad rural del interior gipuzkoano, como éste, que todavía recibe el agua del deshielo de la última y reciente nevada en la sierra de la que aún se pueden ven restos en la parte superior de la misma.
La ermita de San Telmo data del siglo XVI y se encuentra situada sobre un acantilado formado hace 65 millones de años. Está dedicada al patrón de los marineros, San Telmo, y es por ello que es sede de la cofradía de navegantes y marineros. Cabe destacar su doble coro de madera y el retablo rococó del siglo XVII, así como las vistas de los diversos acantilados que la rodean y la playa de Itzurun. Esta playa es de singular belleza con atardeceres especiales, servicios y actividades que hacen de ella una de las mejores playas de la Costa Vasca.
Más de dos siglos se tardó en construirse este conjunto arquitectónico de gran belleza y no menos historia, que fue erigido en honor de San Ignacio de Loiola, fundador de la Compañía de Jesús. La construcción, que comenzó en 1689, se asignó al arquitecto italiano Carlo Fontana, que no llegaría a ver culminada su obra, siendo preciso el relevo por otros arquitectos que trabajarían junto con numerosos artistas sobre los planos primitivos, añadiendo nuevos matices al conjunto, convertido hoy en punto de peregrinación para miles de personas que llegan desde todos los rincones del mundo.
Pasai Donibane (Pasajes de San Juan) es uno de los cuatro distritos que actualmente conforman el municipio de Pasaia (Pasajes). Su puerto, situado en las faldas del monte Jaizkibel, mantiene todas las características de un tradicional puerto pesquero vasco que ha crecido hasta convertirse en un gran puerto comercial. La mayor parte de los 19.000 habitantes con que cuenta este municipio, viven de esta actividad. El conocido escritor Victor Hugo, que vivió aquí un tiempo calificó a San Juan, en su libro "Alpes y Pirineos", como el más bello rincón del mundo por él conocido; magnífico y encantador como todo lo que tiene el doble carácter de la alegría y de la grandeza.
Elduain es un pequeño pueblo gipuzkoano cercano a la muga con Navarra que en su larga historia nunca ha superado los 500 habitantes. Cuna de curas y pelotaris, entre ellos algunos como El cura Santa Kruz, o el franciscano y compositor de música Tomas Maria de Elduayen entre los religiosos, y por parte de los pelotaris: Soroa II, los hermanos Zeberio y Saizar entre otros.
Entre la primavera y el otoño, el fenómeno meteorológico conocido como "galerna" suele hacer acto de presencia en la costa cantábrica y normalmente de forma sorpresiva. Aparece al final del día y casi siempre tras un día sin muchas nubes en el cielo. De repente, la dirección del viento cambia súbitamente a norte-noroeste, la temperatura desciende unos 12 grados en pocos minutos, la humedad relativa aumenta hasta casi el 100% y se levanta un fuerte viento mientras una masa nubosa proveniente del mar cubre la costa sin dejar precipitaciones ni adentrándose demasiado tierra adentro. En la fotografía pueden verse los estratos bajos y bruma de una pequeña galerna al cambiar la dirección del viento sobre la ciudad de Donostia.
En el siglo XIV ya hay referencias de la existencia de un puente de madera que unía por aquí las dos márgenes del río Urumea, dicho puente era parte del camino que se debía utilizar para ir a Francia. Después de muchas transformaciones, este sobrio y robusto puente de Santa Catalina, situado entre los puentes de La Zurriola y de Maria Cristina, sigue siendo la principal vía de tránsito entre ambas orillas.
Las aguas del río Urumea recorren los últimos metros de su cauce antes de desembocar en el mar cantábrico. Este último spring se realiza escoltado por los bellos edificios del centro de la ciudad Donostiarra, hasta que una vez superado el puente de la Zurriola, que a modo de Meta indica el final del trayecto, sus aguas descansen por un tiempo hasta que un nuevo ciclo tenga lugar.
La bahía vista desde el edificio de "La Perla". Este emblemático edificio de la ciudad se situa en pleno centro de la bahía, en la playa de "La Concha" junto al paseo. Actualmente acoge un restaurante así como un centro de talasoterapia de los más modernos de europa. En temporada de verano, se instalan toldos y sillas en algunas partes de la playa que se repliegan al finalizar la jornada como se puede ver en la fotografía.
Tolosa acoge una afamada feria semanal que se celebra en tres espacios. Uno de
ellos es el edificio del Tinglado, en la parte vieja, el cual acaba de ser reformado e inagurado esta primavera de 2007. Todos los sábados los campesinos
(baserritarras) de la comarca acuden a vender sus productos más frescos: huevos, frutas, verduras y hortalizas, entre otros.
El Conjunto Monumental de Igartza es un ejemplo de asentamiento señorial y explotación histórica de los recursos en el País Vasco. En la panorámica se puede apreciar parte de este conjunto. De izquierda a derecha tenemos:
1- La antigua ferrería que funcionó entre los siglos XVI y XIX, siendo una de las primeras manifestación de la industria gipuzkoana (con luces rojas emulando al fuego de la forja).
2- El molino, de la segunda mitad del siglo XV (iluminado en blanco. La iluminación en azul corresponde a las zonas por las que discurría el agua y donde se generaba el movimiento necesario para su aprovechamiento tanto en el molino como en la ferrería).
3- El palacio de Igartza, cuya primitiva casa-torre fue construida probablemente en el siglo XIII para
defender el paso del puente y controlar las importantes rutas de comunicación que surcaban el valle de Oria (iluminado en amarillo).
4- En medio de todo esto vemos el puente de Igartza, actualmente restaurado y que comunica las dos orillas del río Oria. Este puente fue de los primeros en construirse y el paso casi obligado para dirigirse a Navarra desde esta parte de Gipuzkoa durante la edad media.
Otro de los numerosos saltos de agua. Este en concreto está situado al principio del nacedero, pero muy oculto para verlo desde el camino típico de visita.
El puente de Brooklyn, estrenado en 1883 después de 13 años de construcción, siempre ha sido más que una mera vía de transporte o monumento urbano. Con la suave curva de sus gruesos cables de acero, suspendidos entre dos flamantes torres neogóticas dominando el puerto de Nueva York a más de 84 metros de altura. Desde esta orilla de Brooklyn se puede dusfrutar de una inolvidable vista del sur de la isla de Manhattan incluyendo, para los que tengan buena vista, la estatua de la libertad al fondo.
Estos edificios se encuentran situados en la colina del Parlamento a orillas del río Ottawa.Las estructuras centrales (foto), este y oeste fueron edificadas entre 1859 y 1866 habiendo sido Ottawa designada como la capital de Canadá por la Reina Victoria de Inglaterra en 1857. El 16 de febrero de 1916 un incendio arrasó con el edificio central dejando solamente intacta la biblioteca.
La Universidad Sancti Spiritus constituye uno de los edificios renacentistas
más notables del País Vasco, y es un exponente del arte de transición del purismo al plateresco. La construcción del edificio se inició en 1543 bajo el patronazgo del emperador Carlos I, participando en la misma el maestro cantero Domingo de la Carrera y el escultor Pierres Durand, más conocido como Pierres Picart.
En cuando a la fachada, se construyó primero la portada central con la entrada principal, que tiene gran similitud con la del Convento de las Dueñas de Salamanca. A ambos lados se añadieron sendos pilastrones esculpidos con figuras de bulto, relieves y columnillas, y prolongados con torrecillas, a inspiración del Colegio de Santa Cruz de Valladolid. Otros dos pilastrones de similar traza se sitúan en los esquinales de cada torre lateral, que son un piso más altas que el cuerpo principal. Las cuatro torrecillas así como los restantes seis vértices de las aguas de los tejados de los cubos laterales son rematadas por figuras de guerreros. Para poder ingresar en el edificio hay que pasar entre San Agustín y San Jerónimo, paradigmas de la filosofía neoplatónica y la erudición teológica, y por debajo de la imagen del propio fundador, el obispo Zuazola, en actitud orante, y del escudo de armas imperial.
El Museo Guggenheim Bilbao, obra del arquitecto americano Frank O. Gehry, constituye un magnífico ejemplo de la arquitectura más vanguardista del siglo XX. El edificio representa en sí mismo un hito arquitectónico por su diseño innovador y conforma un seductor telón de fondo para la exhibición de arte contemporáneo. El Museo Guggenheim es también el símbolo del nuevo Bilbao: una ciudad que sale de un pasado industrial para reconvertirse como ciudad de servicios y atractivo turístico.
En cuanto a la construcción, está realizada a base de piedra y cristal, y terminada con un espectacular revestimiento de titanio. Está situado a orillas del río Nervión, junto al Puente de la Salve, y cuenta con amplios espacios que permiten exponer obras de gran formato, así como instalaciones específicas. La colección del Guggenheim de Bilbao está dedicada al arte americano y europeo del siglo XX y cuenta con figuras de la talla de Richard Serra, de Kooning, Rothko, Still, Warhol, Rauschemberg, Chillida o Tápies. La labor educativa y de difusión es una de las principales preocupaciones de esta institución.
La ermita de San Juan de Gaztelugatxe está construida sobre una
pequeña península rocosa, unida al continente por un rústico puente y
varios arcos naturales. Para acceder a la ermita, se deben subir los
más de 400 peldaños de una zigzagueante escalinata, pero el paisaje
desde lo alto sin duda merece el esfuerzo. A esta roca dominante, que
simula ser un castillo en la mar, se le pueden dar dos significados:
Gaztelu-aitz (peña del castillo) o Gaztelu-gache (castillo áspero o
difícil).
La zona de San Juan de Gaztelugatxe fue declarada biotopo marino
protegido en 1998, dando lugar a la primera reserva de estas
características en Euskadi.
En la playa de Itzurun de Zumaia, una de las más bonitas y salvajes de la costa gipuzkoana se puede observar también un trozo de "flysch" o rasa mareal que se interna en el mar igual que en los acantilados de Itxaspe. Cuando la marea nos lo permite, podemos ver unas cuantas páginas más de este impresionante libro en el que ha quedado grabada la historia de la tierra.
Enclavado en el Pirineo Atlántico, el valle de Baztán es tierra de hidalgos y de indianos, aquéllos que regresaron de ultramar con una gran fortuna y dejaron su huella en decenas de casas torre, palacios y caseríos.
Este valle, también conocido como "la navarra húmeda" es camino de los peregrinos que acudían a Santiago utilizando esta ruta alternativa a través de un paisaje intensamente verde y tranquilo, tachonado de suaves colinas, extensos prados y sugerentes bosques. Es un entorno que seduce por sus pueblos de cuidado y rotundo caserío, y por sus tradiciones como las danzas al son del txistu y el tamboril o las competiciones de pelota.
En el Pirineo occidental, justo superado Baztan y a escasa distancia de la frontera con Francia, está Zugarramurdi, el pueblo de las brujas, donde fantasía y realidad se mezclan para regalar a la imaginación la posibilidad de hacer un apasionante viaje a través del tiempo.
Su cueva, que se encuentra próxima al pueblo de Zugarramurdi y se puede visitar hasta el anochecer, no contiene estalactitas ni estalagmitas, ni en sus paredes se han descubierto pinturas rupestres; pero conserva un atractivo casi único: hasta el siglo XVII acogió supuestamente akelarres, reuniones paganas en las que hombres y mujeres (brujas y brujos para la época) escapaban de la cotidianidad a través de festines desenfrenados, danzas en torno a hogueras y orgías a la luz de la luna.
Obra del escultor Anton Mendizabal y el arquitecto Carlos López de Ceballos, se trata de seis frontones experimentales que representan la tipología más tradicional de juego en Gipuzkoa, Bizkaia, Araba, Nafarroa, Lapurdi y Zuberoa. Los frontones, con los que este municipio ha querido rendir homenaje a Jorge Oteiza, han sido concebidos más pequeños que los reglamentarios para que tanto mayores como niños puedan jugar sin problemas.
Oteiza, que en su estudio albergaba una pizarra con forma de frontón, era un gran aficionado al juego de pelota. De hecho, su geométrico universo escultórico casa a la perfección con las líneas y las formas del frontón, que él mismo definió como “seis espacios diferenciados dentro de una caja"
Esta calzada medieval, construida en el siglo XI sobre la antigua vía romana de Astorga, atraviesa "la boca del infierno" el corto túnel de San Adrián donde se ubica la ermita del mismo nombre, apodado así por algunos peregrinos que recorrían el camino de Santiago debido a su oscuridad y a su peculiar entrada. A la salida de este túnel se encuentra uno de los tramos mejor conservados de la calzada, donde praderas y hayedos en marcado contraste con la caliza, conforman un magistral cuadro paisajístico. A la peculiar estampa de esta calzada se unen historia y leyenda, no en vano ha sido a lo largo de los siglos una importante vía de comunicación entre el valle Gipuzkoano del Oria y la llanada Alavesa. El tramo de la imagen se encuentra a una altitud de unos 1000 metros sobre el nivel del mar y atraviesa la sierra de Aizkorri entre el monte Aratz y el propio monte Aizkorri.
Este pantano fue concebido en 1957 para el abastecimiento de los núcleos urbanos de Bilbao y Vitoria. Desde entonces ese uso ha convivido con la relevancia ecológica, paisajística y recreativa de este humedal.
La importancia faunística de este embalse es muy destacable, sobre todo para las aves acuáticas, tanto migratorias como nidificantes, desde su declaración como Reserva de Caza. Se han contabilizado cerca de 70 especies de acuáticas, habiéndose acondicionado para dos observatorios para su contemplación y estudio, en Salburua y en Medixur.
En verano, este embalse es un importante lugar de esparcimiento y recreo, donde se realizan actividades como el baño, la pesca, deportes naúticos. Con esta finalidad se han acondicionado en sus márgenes dos parques recreativos: Landa y Garaio.
Este pantano fue concebido en 1957 para el abastecimiento de los núcleos urbanos de Bilbao y Vitoria. Desde entonces ese uso ha convivido con la relevancia ecológica, paisajística y recreativa de este humedal.
La importancia faunística de este embalse es muy destacable, sobre todo para las aves acuáticas, tanto migratorias como nidificantes, desde su declaración como Reserva de Caza. Se han contabilizado cerca de 70 especies de acuáticas, habiéndose acondicionado para dos observatorios para su contemplación y estudio, en Salburua y en Medixur.
En verano, este embalse es un importante lugar de esparcimiento y recreo, donde se realizan actividades como el baño, la pesca, deportes naúticos. Con esta finalidad se han acondicionado en sus márgenes dos parques recreativos: Landa y Garaio.
Tolosa ha sido a lo largo de su historia un importante centro de comercio, un lugar de paso por donde debían circular las mercancías y los viajeros desde la Edad Media. Incluso fue capital de Gipuzkoa desde 1844 a 1854. Ya en tiempos más recientes, Tolosa ha destacado por su industria papelera.
En esta panorámica se puede ver el casco viejo de Tolosa y como telón de fondo el monte Uzturre.
El puerto de Mutriku se enclava en una bahía natural rodeada de laderas sobre las cuales se asienta la propia villa. Esta localidad se halla en el extremo noroccidental de Gipuzkoa, al límite con Bizkaia. Su condición de villa se remonta a 1209. Está dotada por ello de muralla como le correspondía por su condición de pueblo fronterizo y costero, parte de la cual ha permanecido hasta nuestros días. Dicha muralla era de escasas dimensiones debido a la pendiente del terreno, al relieve y la limitación con el mar, condicionantes con los que se estructuró el casco medieval, con calles empinadas y estrechas. La edificación era principalmente de madera, salvo algunas construcciones de familias ricas, que eran de piedra, y por ello han llegado hasta nuestros días sobreviviendo a los muchos incendios que sufrió la villa hasta el siglo XVIII. Es por ello Mutriku un municipio con un gran patrimonio histórico cultural.
En las faldas del monte Txindoki se encuentra la ermita de San Saturnino. Esta ermita se halla en un barrio perteneciente a la "Noble y Leal Villa" de Zaldibia, en la comarca del Goierri. Esta ermita, conocida antiguamente como Urtzuerreka, ha sido lugar de paso de las viajeras y mercaderes que entraban y salían de Gipuzkoa por Azkarate. La ermita es muy antigua, hay que tener en cuenta que San Saturnino fue uno de los primeros evangelizadores del Pais Vasco, sin embargo se halla muy remozada. De su vieja construcción solo quedan la agua bendita del atrio y talla del Santo. Los vecinos del lugar solían acudir a la ermita para iniciar buena suerte para el ganado o para implorar lluvia en épocas de sequía.
La selva de Irati es una de las masas forestales más importantes de Europa y uno de los mejores hayedos-abetales. Irati es la mayor fábrica de oxígeno y agua de Navarra, de la que se beneficia toda la comunidad. Irati es agua, es oxígeno, es madera y son pastos. El río Irati atraviesa todo el bosque de este a oeste y tiene a su vez sus afluentes que lo alimentan, como lo es este pequeño arroyo de nombre Erlan, y que viene a fundirse con el Irati a la altura de la presa del embalse de Irabia, en pleno centro del bosque.
La roca de la Virgen (Le Rocher de la Vierge) es una isleta rocosa junto a la costa de Biarritz a la que se accede mediante una pasarela metálica construida por el mismo Gustave Eiffel hace ya un siglo. Sobre la roca y el tunel que la atraviesa se haya la virgen iluminada. Es un lugar muy especial, sobre todo los días de temporal.
El año 1854 fue el momento en que Biarritz comenzó a ser famosa en toda la costa del Atlántico cuando Napoleón III construyó una mansión de verano para su amada esposa. Años después, la más alta nobleza de Rusia, Inglaterra y Alemania comenzó a levantar lujosas mansiones que todavía hoy podemos encontrar, como la que aparece aquí, con el nombre de Villa Belza.
La iglesia de Sante Eugénie sobre el puerto de Biarritz lleva el nombre de una persona ilustre en la historia de la ciudad. La emperatriz Eugenia de Montijo, que eligió Biarritz como lugar de vacaciones, arrastrando con ella a una gran parte de la nobleza europea. El antiguo puerto pesquero está hoy dedicado sobre todo a las actividades deportivas.
Monte Txindoki al atardecer después de una tormenta. La luz siempre es más limpia y la atmosfera más trasparente después de las tormentas. Los restos de nubes diseminados crearon esta iluminación que tanto me gusta ya que acentúa el relieve del valle bajo el monte. Este es el valle, en el que se encuentra la población de Zaldibia, y por el que se accede a Larraitz, el principal punto de partida para ascender a la cima del conocido monte.
El calvario de Urkiola fue; construido en 1943 por encargo póstumo de un fiel. Para acceder a él existe un vía crucis doble, ya que el camino de ida es diferente al de vuelta. Este vía crucis conduce a un calvario enclavado en un balcón natural que se abre sobre el desfiladero de Atxarte y el Durangesado.
Desde el mirador de Urkiola, se puede apreciar una de las vistas más bonitas y conocidas del parque natural de Urkiola, en la comarca del Durangesado. Cerca del mirador se halla el Santuario de Urkiola cuyo origen no se conoce con exactitud, pero que sin duda está ligado al establecimiento del Cristianismo en esta zona. Las primeras señales aparecen hacia el siglo IX y es que una de las vías romanas que entraba por Alava transcurria por este valle.
Si no ve completamente la foto en su pantalla arrastre la ventana con el ratón